La Organización Mundial de la Salud está investigando varios casos de enfermedad respiratoria aguda grave detectados a bordo de un crucero en el Atlántico, posiblemente relacionados con un hantavirus. Estos virus, transmitidos a los humanos por roedores silvestres infectados, pueden causar graves problemas respiratorios o cardíacos, así como fiebres hemorrágicas. No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico.
Presentes en todos los continentes, los hantavirus se distinguen por su distribución geográfica y sus efectos clínicos. La transmisión de persona a persona sigue siendo poco frecuente. Su nombre proviene del río Hantaan, en la frontera entre las dos Coreas, donde varios miles de soldados se infectaron durante la Guerra de Corea.
El contagio se produce principalmente por inhalación de polvo contaminado con orina, saliva o excrementos de roedores, o por contacto directo con estos animales. Las actividades en bosques, en edificios que han permanecido cerrados durante mucho tiempo o en zonas rurales aumentan el riesgo. La prevención se basa en limitar el contacto con roedores y sus excrementos.
La infección suele comenzar con síntomas similares a los de la gripe. Predominan dos formas: el síndrome pulmonar por hantavirus, que se presenta en América, con una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 38%, y la fiebre hemorrágica con síndrome renal, observada principalmente en Europa y Asia, que puede provocar insuficiencia renal. Aproximadamente 200 casos de síndrome pulmonar se notifican cada año en América.
Pascal Lemontel
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