El primer caso de ébola detectado en Francia, un médico humanitario que regresó de la República Democrática del Congo el 23 de junio, se ha recuperado tras dos pruebas PCR negativas y ha sido dado de alta del hospital, según anunció el Ministro de Salud. Fue ingresado en el hospital a su llegada a París tras un leve empeoramiento de su estado durante el vuelo y permaneció aislado y bajo estricta vigilancia médica. Las autoridades también han identificado a cinco personas que estuvieron en contacto con él durante el viaje, quienes se encuentran en autoaislamiento domiciliario durante 21 días.
Este caso, el primero diagnosticado en Francia y el primero fuera de África de esta epidemia causada por la rara cepa Bundibugyo (para la cual no existe vacuna ni tratamiento específico), se produce en un momento en que la RDC y Uganda se enfrentan a una continua propagación del virus. En la RDC, se han registrado al menos 452 muertes y recientemente se confirmó un caso en Kisangani, lejos del epicentro inicial. La OMS, que ha emitido una alerta sanitaria internacional, ha puesto en marcha un ensayo clínico para intentar desarrollar un tratamiento. Sin embargo, los especialistas consideran que el riesgo de transmisión global es bajo, ya que el ébola es relativamente poco contagioso.
C.Reynes
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